Japón 11 de marzo de 2011
Japón es un país acostumbrado a los movimientos sísmicos. Ubicado en el conocido Cinturón de fuego del Pacífico, la región soporta más de 1.500 de terremotos al año, según los registros de la Agencia Meteorología nipona.


Sus edificios e infraestructuras están preparados para resistir estos envites constantes de la naturaleza, pero lo ocurrido el 11 de marzo superó cualquier previsión y sumió al país en un caos que dejó más de 15.899 muertos (datos oficiales del 10 de diciembre de 2019, la mayoría ahogados), miles de heridos y daños materiales estimados en más de 250 mil millones de euros.
Se considera una triple catástrofe
Terremoto/Tsunami/Fuga nuclear
El desastre de Fukushima
Tepco había blindado sus centrales de Fukushima para aguantar terremotos de magnitud 8 y tsunamis de 6 metros, pero, ese 11 de marzo de 2011, no fue suficiente. 46 minutos después del terremoto, olas de 14 metros impactaron contra los muros de la central de Daiichi. “La ola pasó muy por encima del dique”, recuerdan. El agua salada anegó los generadores de emergencia e inutilizó el sistema de refrigeración. La temperatura de los seis reactores y de las piscinas con uranio usado siguió aumentando. El sábado, 12 de marzo, por la noche se produce la primera explosión en el reactor 1 de Fukushima. A contrarreloj, los técnicos tratan de purgar liberando gases al exterior; pero fracasan y los reactores 2 y 4 revientan. En tres días se producen tres fusiones y tres explosiones de hidrógeno. Tras 8 jornadas de lucha, Japón admite que la leche y las verduras de la zona tienen altos niveles radiactivos.
Se amplía el área de evacuación hasta los 20 km de radio con lo que 154.000 personas se ven afectadas. Sin embargo el viento dispersa isótopos por el aire y el agua dadiactiva contamina el mar. Las tareas para la reconstrucción y recuperación de las zonas afectadas siguen hasta el día de hoy y ya se aprobó un nuevo paquete de ayudas económicas que se extiende hasta 2031.
Mucha gente aún no ha retornado a su lugares de orígenes por temor a la radiación, debido a los niveles excesivos de residuos acumulados a raíza de las fusiones de 3 reactores de la planta.